Hopper, Edward Hopper (parte 2)

………………. viene de ayer……………….

Ese trabajo me trae recuerdos casi tan buenos como aquel viaje, aprendí mucho mientras lo hacía, sobre todo a apreciar una obra de arte, a mirarla y a intentar comprenderla.
Disfruté también mientras la exponía, siendo más bien tímido y con tendencia a acelerarme hice una exposición, apoyada en unas pequeñas notas, por la que me felicitaron muchos compañeros, creo que sinceramente, y Don Javier Maderuelo decidió calificarme con un 10, y solo hubo otro entre los por lo menos 100 alumnos. Creo que nunca más he conseguido esa unanimidad con nada, ni importante ni trivial.

Tras una irrelevante introducción sobre el irrelevante arte yanki anterior a Hopper puse la diapositiva y me dediqué a ayudar a la clase a mirar el cuadro. La frase que centró la charla fue “si una palabra define la pintura de Hopper es mientras, no hay nada apunto de suceder ni acaba de concluir nada, pinta lo que ocurre mientras, sentencia a la que Maderuelo se refirió como “la inquietante cotidianeidad de la pintura de Hopper”.

Así fui llamando la atención sobre cada elemento de la pintura y las historias que nos sugería, cuanto más se observa más nos dice. Aparentemente una mujer lee un libro sentada en su cama, pero esa diapositiva fija se mira de diferentes maneras.
En primer lugar, ese vivo color ocre del fondo, da una primera sensación de luminosidad, de luz diurna, sin embargo pronto nos damos cuenta de que es la cortina y en realidad sucede de noche. La cortina nos oculta además el exterior ¿donde está el hotel?, ¿en una ciudad, en la carretera?

La mujer no lee un libro, no, lee una hoja de papel, quizás una carta, puede que en ella se explique porqué está allí, las maletas están sin abrir, los zapatos y el sombrero abandonados de mala manera, acaba de llegar al hotel, en plena noche. ¿Quizás esté de paso?, puede que huya de algo.

Más aun, ¿está leyendo la hoja?, la carta está girada y la mirada se pierde en la moqueta, nostálgica, llena de recuerdos. No le hace falta leer la carta, la recita de memoria, tantas veces la he repasado, habitación tras habitación en esa huída o quizás en ese regreso a casa tras un fracaso, o qué se yo ¿qué ves tú en esa Habitación de Hotel?.

Anuncios

Una respuesta a “Hopper, Edward Hopper (parte 2)

  1. Pingback: Jonás Fadrique, Cotidiana Zozobra | kikeconk, el blog·

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s